martes, 22 de diciembre de 2009

Historia de la Parroquia de Maipo



1850 la iglesia se trasladó al pueblo de Maipo, al sitio que hoy ocupa, terreno donado por la señora Mercedes Molina de Guzmán.



La fundación de la Parroquía de Maipo se confunde con los últimos años de la conquista y los primeros años de la colonia.

Junto a los primeros hombres de armas venían también sacerdotes. En sus campañas al sur del Río Maipo, encontaron un pueblo indígena en los confínes del dominio de los cacíques Aculén y Talagante, donde establecieron sus tiendas de misioneros, con el nombre de “Doctrina de Aculén” (Hoy pueblo de vínculo)

Los deslindes primitivos de su territorio: por el Norte, el Río Maipo, por el Sur el cordón de Cerros de Angostura de Paine, por el Este la cordillera de los Andes, por el Oste una línea imaginaria que partiendo de los cerros de Aculeo Lonquén se prolongaba hasta los Cerros de Naltahua, con una superficie aproximada de 3 mil kilómetros cuadrados.

La Parroquía en sus principios y desde vínculo sirvió a este inmesnos territorio por más o menos dos siglos. En el año 1662 el religioso franciscano Fray Diego de Humanzoro, Noveno obispo de Santiago hizo una lista detallada de las parroquías de su jurisdicción, que comprendía el territorio de Chile hasta el Río Bio-Bio. En esta lista figuraba la actual parroquía con el nombre de “Doctrina de Aculén”

En 1775, la iglesia fue trasladada desde vínculo hasta las cercanía del pueblo de Maipo, en terrenos frente al cementerio Parroquial de Maipo. Más o menos 100 años permaneció en ese lugar.

El padre Lorenzo Bravo, primer parróco de Maipo, trabajó y ordenó el archivo parroquial. En 1850 la iglesia se trasladó al pueblo de Maipo, al sitio que actualmente ocupa, terreno donado por la señora Mercedes Molina de Guzmán, la manzana comprendida entre las calles: Arturo Prat por el norte; Clemente Díaz por el sur; Purísima por el este; Serrano por el Oeste, para que en ese terreno se construyera la Iglesia, casa parroquial, escuela y plaza. Entregando el terreno al parróco Don Domingo Frías, trasladó la iglesia donde se encontraba, frente al cementerio, a un oratorio en la casa parroquial que se empezaba a construir.


En el año 1851 se iniciaron los trabajos de la actual iglesia. Continuó la construcción el parróco Don José Ignacio Rojas hasta dejarla habilitada. Este sacerdote permaneció al frente de la iglesia desde le año 1856 a 1886, fecha en que murió de Cólera.

Le sucedió don Clemente Díaz desde 1886 a 1905. Sacerdote ejemplar. Su caridad sin límites lo hizo consumir su fortuna heredada de sus padres, en obras de bien común y privadas. Durante los 19 años que estuvo frente de la parroquía continuó los trabajos de la iglesia. Se preocupo de la escuela parroquial donde aprendió las primeras letras el ilustre sacerdote Monseñor Ramón Angel Jara.

Don Gemán Bravo Almeida sirvió la parroquia desde 1928 a 1952. Construyo una amplía bóveda de concreto donde se guarda el archivo parroquial que data del año 1751, el más antiguo y tal vez el único de la zona. En los primeros libros hay anotados: bautismos, amtrimonios, defunciones de indios, mulatos, esclavos, españoles, en papel de aquella época y con tapas de cuero a medio curtir.

La primera partida de bautismo anotada en el libro correspondiente, e sde Dionisia Fedraza Godoy, hija de Juan Fedraza y de María Godoy (españoles). Esta fechada el 28 de diciembre de 1751 firmada por el parróco, Lorenzo Bravo.


Don Clemente Díaz Rodríquez creó y organizó la congregación religiosa “Hermanas de la misericordia”

Desde el año 1861 en el extenso territorio de la parroquía de Maipo, empezaron a formar otras parroquias:

Pirques, Bajos de Mena, Buin, Huelquén, Paine y parte de la Isla de Maipo.